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¡Kidman es una gran actriz!

Digo el título porque sí, pocos niegan que Nicole Kidman sea una de las mejores actrices de su generación y que ha sabido proyectarse en películas taquilleras así como con papeles en producciones independientes. Este último es el caso de Margot at the Wedding. 


¿Qué se puede decir de esta película? Que pinta, en un principio, para ser una película buena y divertida. ¿Qué le pasa? Aún no lo sé con certeza, pero la segunda mitad de la película resulta decadente y a pesar de las magníficas actuaciones de Kidman, Jennifer Jason Leigh y un soberbio Jack Black en los roles principales, la inminente caída del guión conduce a un final desastroso. Está justificado, pero no da el ancho. El guionista parece haber perdido el hilo de la historia y nos deja sólamente con una Margot aún más loca que al principio (pero muy bien actuada por Kidman, insisto) y un mal sabor de boca por un final abierto y mal logrado; por ejemplo, ¿qué sucede con los personajes de Jason Leigh y Black? El problema no radica en no saberlo exactamente -una de las virtudes de los finales abiertos- sino que se muestra inexacto y muy apresurado su destino.


En la película, Margot se convierte en el agente central (no por nada la película lleva el nombre en su título): ella va a la boda de su hermana, hace y deshace. Reaviva viejas pasiones y su sola presencia es motivo suficiente para generar problemas. En una relación hermana a hermana completamente desbocada, no se define quién está más disparatada, si Margot o la otra. Ambas se quieren, ambas se odian. Margot es una neurótica provocadora con un hijo que probablemente acabara igual de loco que ella (o más). Eso es la película en resumidas cuentas. Sobre todo la relación entre las hermanas y los primos. Un drama familiar, al fin y al cabo.


No quiero decir que es una mala película, pero sí mediocre. Aquello que se presenta en un principio acaba por dar flojera en vez de exprimirse adecuadamente para dar todo su jugo. En otras palabras, pareciera que a la hora de escribir el guión, no se tenía una estructura clara de a qué querían llevar con la historia. No se tuvo la habilidad para ofrecer una buena conclusión a la historia y por eso, se vuelve estática. Margot es una loca. Es casi todo lo que nos dice la película, hay poca evolución argumental e incluso podría mencionarse que se convierte en una trama circular. Margot llega. Margot causa problemas. Margot se va. Quizá después llegue de nuevo. A pesar de esto, repito, no la encasillaré como una mala película, pero debió haber ido por mejor camino. Sin embargo, me hizo pensar en aquello de que todo lo independiente no es bueno ni debe ser considerado cine de arte. Finalmente, tampoco en los aspectos técnicos se puede ver un trabajo excepcional, la fortaleza de la película reside en el buen desempeño histriónico.


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