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Demasiadas películas, tan poco tiempo

cintas de peliculas

Todo auto-llamado cinéfilo ha enfrentado éste dilema: demasiado cine, tan poco tiempo. Y no es sólo con el cine, sino con prácticamente cualquier arte, ya sea pintura, música, danza… el contenido es casi infinito porque su tiempo de nacimiento es de cientos de años atrás y por lo cual en un tiempo de vida humano promedio de al menos 80 años no le alcanzaría para deleitarse con cada una de aquellas ejecuciones.

El cine tiene poco más de cien años, y aun así parece que su crecimiento fue increíblemente geométrico gracias a la velocidad de la tecnología y el ingenio humano de inicios del siglo pasado. Aunque las demás artes le ganan al cine en cantidad y en reputación, el séptimo arte en la mayoría de los casos es distinguido y ha podido combinarse con los demás oficios y ha tenido una vida simbiótica muy destacada.

Para el cinéfilo, indagar y observar cada una de las películas en existencia es virtualmente imposible y es que, el deseo natural de un aficionado al cine es ver más y saber más. La experiencia se cuenta en filmes y si no conoces mucho, no sabes mucho respecto al tema. Por ello mismo, para los ‘iniciantes’ en este vicio que nosotros compartimos, vemos lo primero que tengamos a la mano, no importando si sea bueno o malo, queremos saber. Pero conforme vamos avanzando en experiencia nos topamos con el famoso canon, un conjunto de títulos esenciales que forman lo más destacado e importante de este arte. Unos dicen que ver solamente el canon es tomar lo más importante del cine y no es necesario ver mucho más que eso.

El problema es que, el canon es una bestia en crecimiento y nunca tendrá fin. Transportémonos a los 30’s y en este tiempo el canon serían ciertos filmes silentes de inicios de siglo donde la experimentación hacía crecer al cine y muy continuamente resultaban en obras maestras. Para los que vivieron en los 50’s el canon se conformaba además de los filmes silentes innovadores, y claro, ciertos títulos distinguidos de todas las décadas anteriores, silentes y sonoros. Nos vamos a los 80’s, los Godard, los Truffaut, los Chabrol de los sesentas se sumaban al canon además del cine contemporáneo norteamericano donde florecieron decenas de talentos.

ciudadano kane

Ahora en la primera década del segundo milenio, el canon parece interminable y lo es, por lo cual cada cinéfilo, buscando la esencia del cine se encuentra en una encrucijada. Qué ver y qué no, qué es necesario y elemental y qué no lo es. Hay listas bastante condensadas de al menos 1000 títulos de lo mejor del séptimo arte, pero en el tiempo que vemos todos estos filmes, en nuestro tiempo actual se están cocinando otras joyas o algunas están en cartelera y las desconocemos por estudiar el pasado. Podemos ponernos al corriente después, pero siempre habrá esa curiosidad que nos dice que no es suficiente, queremos más.

Y es por eso que la cinefilia caería en un cierto tipo de droga legal pero ciertamente destructiva si la llevamos a extremos y nos convertimos en un tipo de hikikomori occidental. Por lo cual tenemos que caer en cuenta que nunca lo veremos todo ni lo sabremos todo, tenemos que aceptar la realidad de que veremos lo que nos sea posible y no una lista interminable que podría resultar en una visita al oftalmólogo cada semana. 

Pasando por Wikipedia podemos encontrar una resumida lista de lo mejor del cine y se puede dar cuenta uno las épocas y lugares de origen de donde provienen los filmes, prácticamente en cualquier parte del mundo y en cualquier momento puede surgir la nueva página del canon. Además del número, se encuentra el problema de disponibilidad, la mayoría de veces se trata de aquellos filmes europeos muy antiguos que están archivados en museos y cinetecas nacionales con un acceso muy exclusivo por lo cual, a los cinéfilos más dedicados podría llegar a frustrar.

Finalmente, no te preocupes si no has visto lo esencial o lo más popular, siempre habrás visto algo que la mayoría no y es en esos gustos donde se divide al tipo de cinéfilo y preferencias, pero eso es para otro post. Ni siquiera los críticos habrán visto todo el cine ‘importante’ pero claro que te llevan ventaja si estás iniciando en esto, es cuestión de ir a paso firme por el buen camino, ya sea por el del canon y por simple corazonada. Habrá malos y buenos filmes en el camino pero eso ayuda a la experiencia propia y cuando menos se dé cuenta uno, se empezará a disfrutar el cine como arte y no atacarlo como si fuese una competencia.

@elcastillo

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